Con el objetivo de difundir y estimular la práctica de todas las manifestaciones del arte folklórico argentino, a través del canto, la danza y la poesía, con particular preferencia por el de nuestro ámbito sureño, el Sr. Alberto Agustín Obiol, a cargo de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Bahía Blanca, eleva al entonces Intendente Municipal, Dr. Mario F. Monaccelli Erquiaga, la creación del “Conjunto Municipal de Arte Folklórico”,
promulgada el 22 de julio de 1971, a través de la Resolución Municipal 1/218/1971.
El primer director sería el Prof. Jorge Gestoso. En septiembre del mismo año, se modifica la denominación anterior por la de “Centro Municipal de Estudios Folklóricos”, iniciándose una actividad artística que no solo quedará circunscrita a nuestro medio local, sino que tendrá un alcance mayor representando oficialmente al municipio en Festivales Nacionales de Folklore.
Testimonio de ello es el Festival Nacional de Folklore Sureño en Pehuajó (provincia deBuenos Aires) en cuyas ediciones el Centro Municipal de Estudios Folklóricos fue galardonado, en más de una oportunidad, en los rubros de música, canto y danza, como así también presentaciones en Cnel. Pringles, Punta Alta, Cnel. Suárez y localidades de las provincias de Río Negro y La Pampa.
Desde sus inicios y durante toda su trayectoria, el Centro Municipal de Estudios Folklóricos ha sido para el folklore bahiense y el de toda la región, un valioso difusor de las expresiones folklóricas de nuestro país y un baluarte de nuestra cultura e identidad.
El Centro Municipal de Estudios Folklóricos es una dependencia del Instituto Cultural de la Ciudad de Bahía Blanca, que promueve el estudio y la investigación de las manifestaciones folklóricas sureñas y del resto del país; disponiendo, además, de una biblioteca y discoteca específica.
Integran su cuerpo docente los Profesores: Abel Omar Martínez Ocampo y Jorge Emanuel Félix y las Profesoras talleristas: Valentina Navarrete y María Alejandra Fittipaldi.
En la parte artística cuenta con el Cuerpo de Danza Mayor, en las disciplinas de Folklore y Tango, y el de Adultos de Folklore, y uno de Niños y Jóvenes, que a través de las interpretaciones poéticas, musicales, coreográficas y vestimentas, respetan los lineamientos genuinos tradicionales.
Es parte también del Centro el grupo de Jinetes a caballo que, a través de la muestra “Recados y atuendos gauchos bonaerenses del s. XIX”, participan en desfiles, exposiciones y fiestas Tradicionales.
Este último es un proyecto didáctico-pedagógico que reproduce recados y atuendos tradicionales que identificaron al gaucho de la Provincia de Buenos Aires durante el período 1800 al 1900.
Como dependencia municipal tiene a su cargo el dictado de Talleres de danzas Folklóricas, es el nexo entre las Peñas locales y el municipio y la organización de la Etapa Municipal – Área Cultura de los Juegos Bonaerenses, como así, también, coordinar durante el desarrollo de los mismos en las etapas Regional y Final Provincial.
Talleres dictados por el Centro Municipal de Estudios Folklóricos:
-
Lunes
-
Taller de folklore para adultos – 15:00 a 16:30 hs
Biblioteca Martín Allica (Humboldt 3758) -
Taller de folklore para niños – 17:00 a 18:30 hs
Biblioteca Martín Allica (Humboldt 3758) -
Taller de folklore para niños – 18:00 a 19:30 hs
Cultural Unión (Almafuerte 643)
Martes
-
Taller de folklore para niños – 18:30 a 19:30 hs
Cultural Unión (Almafuerte 643)
Jueves
-
Taller de folklore – 9:00 a 10:30 hs
Centro de Jubilados Vista Alegre (Martín Gil 2105) -
Taller de folklore nivel inicial – 18:00 a 19:30 hs
Cultural Unión (Almafuerte 643) -
Taller de folklore nivel intermedio – 19:30 a 20:30 hs
Cultural Unión (Almafuerte 643)
Viernes
-
Taller de folklore para niños – 18:30 a 19:30 hs
Cultural Unión (Almafuerte 643)
-
Dentro de las actividades desarrolladas anualmente están:
-
- Talleres de Danza Folklórica Para niños, jóvenes y adultos en distintos puntos de la ciudad.
-
- Clases de Zapateos, Danzas y Teoría Folklórica Argentinas, destinado a docentes y público en general.
-
- Charlas ilustradas para alumnos de establecimientos educativos.
-
- Capacitación para docentes sobre diferentes temas del folklore argentino.
-
- Asesoramiento para la realización de actos escolares.
-
- Asesoramiento de coreografías y atuendos tradicionales para Peñas y particulares.
-
- Trabajos de investigación y recopilación de datos para una mayor información y ampliación de conocimientos en el área Folklore y Tango.
-
- Muestra del atuendo tradicional argentino.
-
- Muestra de aperos de uso tradicional.
-
- Muestra Fotográfica: “Moda y Tradición Argentina”, brindando una visión del vestir de nuestra cultura criolla, durante los siglos XIX y XX, identificando los distintos ámbitos sociales, en tiempo y espacio.
Actuaciones y distinciones nacionales e internacionales:
– “Festival Nacional de Folklore Sureño de Pehuajó” (Bs. As.) 1972, 1973 y 1974.
– Certamen de la Música, la Canción y la Danza Tradicional de la provincia de Buenos Aires, Teatros “Auditórium” y “Roberto J. Payró” Mar del Plata (Bs. As.) 1978, 1979,,1980 y 1981.
– “Festival Folklórico de Esquel” (Chubut) 1980.
– Fiesta Provincial de la Matra y Artesanías de Río Negro. Valcheta (Rio Negro)1985, 1986 y 1987.
– Formo parte de la comitiva de recibimiento del Papa Juan Pablo II en su Visita a la ciudad de Bahía Blanca 1987.
– Encuentro Provincial de Danzas Folklóricas Bonaerenses, Teatro “Auditórium” Mar del Plata (Bs. As.) 1991.
– “Segundo Encuentro Nacional de Folklore”, Bell Ville (Córdoba) 1993.
– Distinguido para representar a la República Argentina en el “Festival Internacional de Folklore en la mitad del mundo”, Quito, Ambato y Guayaquíl (Ecuador) 1993.
– Invitado especial al “II Encuentro Nacional e Internacional de Folklore”, Chajarí (Entre Ríos) 1993.
– Integrante de la Embajada artística-cultural de la ciudad de Bahía Blanca a Chile –
“Ciudades Hermanas”, presentaciones en Talcahuano, Concepción, Tomé y Arauco (Chile)1994.
– “XV Encuentro Nacional e Internacional del Huayñu (baile) Tradicional” San Martín (Mendoza) 1995.
– Mejor Delegación del Concurso – “XI Festival Latinoamericano de la Danza”.
– Asociación Latinoamericana de la Danza (ALAD). Montevideo (Uruguay) 1996.
– “IV Encuentro Internacional de la Danza”, Consejo Argentino de la Danza (CAD) – Consejo Internacional de la Danza, París, U. N. E. S. C. O.- Teatro “de la Ribera” (Bs. As.) 1997.
– Mejor Grupo Argentino del Concurso – “Festival Latinoamericano de la Danza”. Asociación Latinoamericana de la Danza (ALAD). Posadas (Misiones) 1997.
– Integrante de la Embajada artística de la ciudad de Bahía Blanca a la ciudad de Coyhaique (Chile) 1998.
– IV Certamen Latinoamericano de la Danza “Danzamerica ’98”, Villa Carlos Paz (Córdoba) 1998.
– II Encuentro Internacional de Danzas Folklóricas. Conjunto Folklórico “Ibera”. Rivera (Uruguay) 1999.
– Presentación Artística en Bélgica y España, representando a Argentina en “Festivales Internacionales de Folklore” 1999.
– Finalistas Pre – Cosquín. Parejas de Danza Tradicional. Cosquín (Córdoba) 1999, 2000 y 2013.
– Presentación artística Acto Inaugural de la “ CXIV Edición de la Exposición Rural de Palermo” (Bs. As.) 2000.
– Torneos Juveniles Bonaerenses. Rubro: Danza Folklórica Tradicional Pareja – Categorías “A” y “B” Medallas de oro, 2000 y Categoría “B” Medalla de plata, 2002.
– Premio a la Mejor Delegación – XVIII Edición del Circuito Interamericano de Danzas – Montevideo (Uruguay) 2002.
– Torneos Abuelos Bonaerenses. Rubro: Danza Folklórica Tradicional Pareja – Categoría “A” Medalla de oro, 2003 y Categoría “Unica” Medalla de plata, 2002.
– Premio Nacional C. I. A. D. “Los mejores de Argentina 2003”.
– Premio al mejor grupo de Danzas Folkloricas del pais, Confederación Interamericana de la Danza (CIAD) 2003.
– Integrando la Delegación de Provincia de Buenos Aires – Premio Mejor Delegación – “Festival Nacional del Malambo”, Laborde (Córdoba) 2010, 2011, 2014, 2015 y 2019.
– Primer premio Conjunto de Danza Tradicional y Revelación del Festival – “XXVI Encuentro de la Sierra”, Peña “El Cielito”. Tandil (Bs. As.) 2010.
– Invitado especial representando a la Argentina – Festivales Folklóricos de San Bernardo y Constitución (Chile) 2012.
– Invitado especial representando a la Argentina – “2º Encuentro Sudamericano de Folklore”, Bossoroca – Río Grande do Sul (Brasil) 2012.
El lenguaraz 2026
El Lenguaraz
El Lenguaraz – 2026
De cara al bicentenario de Bahía Blanca: “Aquellos gauchos y mujeres, badilleros o bahieros,
de la primer centuria” ––Año I– Abril– N° 1.
De cara al bicentenario de Bahía Blanca: “Aquellos gauchos y mujeres,
badilleros o bahieros, de la primer centuria”.
Presentación
Desde ya hace algunos años, dentro de las actividades del Centro Municipal de
Estudios Folklóricos, venimos desarrollando la página “El Lenguaráz”; espacio
que, a través de un trabajo metódico de investigación, aborda el estudio de
archivos y fuentes escritas, como, también, todo registro oral de la memoria. Si
bien, como objetivo, es bregar por la difusión del acervo folklórico nacional,
nuestro enfoque hace mayor hincapié en la relevancia de lo regional y,
principalmente, de lo local; perspectiva ésta que permite acercar a la
comunidad bahiense con aquello que nos identifica como pueblo, procurando
de ésta manera elevar el pulso de la conciencia, al punto de fortalecer y
conservar todo bien cultural de pertenencia.
Por ello es que, sin perder el rumbo de lo que venimos trazando y encaminados
de cara al Bicentenario de la ciudad de Bahía Blanca, la propuesta en ésta
oportunidad estará centrada en el origen y trascendencia socio-cultural de
nuestros gauchos y mujeres vernácula, a los que se identificó hasta fines del
siglo XIX por su primigenio gentilicio de “badilleros o bahieros”, y que
contribuyeron también a forjar la historia de la bahía Blanca.
Serán éstas sus vivencias y sacrificios; cuyas hazañas, devenidas en
anécdotas, los lugareños transformaron en leyendas. Conocer sus nombres,
procedencias u oficios, nos faculta a entender que los impulsó a doblegar las
adversidades locales y engrandecer con el tiempo los pagos de “Huecuvú
mapú”.
Ésta será nuestra tarea de cara al Bicentenario, la de rescatar y resignificar
“Aquellos gauchos y mujeres, badilleros o bahieros, de la primer
centuria”.
Mi nombre es Abel Martínez Ocampo y les dejo un ¡hasta pronto!!
Junio 2026: De cara al bicentenario de Bahía Blanca: “Aquellos gauchos y mujeres, badilleros o bahieros, de la primer centuria”.
Por: Abel Martínez Ocampo.
El origen de “badilleros”
A partir de la fundación, en 1828, e instalación de la entonces Fortaleza Protectora Argentina en la bahía Blanca, la presencia del gaucho y mujer “badillero” comienza a ser un componente del acontecer local. Este pertenecer a un lugar de origen no sóloles otorgará un gentilicio, con identidad geográfica, sino que también la de algunashistorias muy particulares. Como bien lo propone Domingo Pronsato, en su obra“Luces de mi tierra” 1 , un primer gentilicio, con el que se nos reconociera antaño,devenía de la form a en que los pueblos originarios de la región pronunciaban “bahía”: “Cuando del Azul o del Tuyú partían los largos convoyes de las carretas típicamente
coloniales, para alcanzar a Bahía Blanca, […]. Hasta el nombre que ellos daban al lugar de destino, tenía el sabor de lo primitivo, de lo naciente, porque es sabido que los indios, cuya parlata era casi de media lengua pronunciaban Badía por Bahía, y los mismos boyeros habían adoptado esa pintoresca denominación. Cabe a este punto señalar, como por aquellos tiempos el gentilicio para los habitantes de la antigua aldea era de badiyeros, luego de bayanos, […]. Bahienses empezaron a llamarse los habitantes de nuestra ciudad a principios del siglo actual” (Pronsato, 1954: 117). Dato que luego confirmará con el relato del viaje que realizara junto a su padre en 1898, invitados por el entonces Inspector de Tráfico de la construcción del ferrocarril Bahía Blanca a Neuquén, Sr. Arturo H. Coleman, y visitar los toldos del cacique Namuncurá, situados entre Chimpay y Chelforó – Prov. de Río Negro: “El entonces coronel del Ejército Argentino D. Manuel Namuncurá estaba por esos pagos con su mujer y sus hijos, incluso Ceferino, que al año siguiente, iba a ser mi compañero de colegio en el Pío IX de Buenos Aires. Mi padre que hablaba el lenguaje pampa, se dirigió en ese idioma al viejo cacique, que mucho celebró el episodio y entre ambos se estableció una pintoresca conversación, recordando mi padre a Namuncurá, que unos veinte
años antes, había mantenido contactos comerciales con los indios salineros que llegaban a Bahía Blanca, para hacer trueque de mercaderías con sus tejidos, plumas de avestruz, etc. Como se habló del capitanejo Pichi-Llanquetrú, Namuncurá hizo un gesto adusto y con ese hablar de media lengua propio de los indios, entre otras
exclamaciones, dijo: ‘Llanquetrú Chico ser indio malo… matrero… ladrón… murió degollado en Badía.” (Pronsato, 1954: 151-152).
Será el escritor, viajero y político escoses Roberto B. Cunninghame Graham, en “El Río de la Plata” 2 , quien corrobore, en tiempo y espacio, el uso del gentilicio. De muy joven, en 1868, arribó al Río de la Plata y se dedicó a los negocios de hacienda. Entre 1870 y 1871 anduvo por el suroeste bonaerense y adquirió, por poco tiempo, un
establecimiento llamado ‘El Sauce Chico’, en inmediaciones del arroyo homónimo 3 .
Durante su breve estadía convivió con nuestros gauchos lugareños, refiriéndose aellos, en más de una oportunidad, como “badilleros”: “El territorio misterioso conocido con el nombre de ‘Tierra Adentro’, comenzaba en las Salinas Grandes y llegaba hasta los mismos Andes […] La ‘Tierra Adentro’, les servía de refugio seguro á los más díscolos de entre los gauchos badilleros, en sus días intranquilos; allá se iban cuando les precisaba huir después de alguna ‘molestia’, que hubiera resultado en una muerte, ó para escaparse del servicio en alguna revolución, ó cosa análoga” (Cunninghame Graham, 1914: 26-27). Posteriormente, compartiendo escena junto a una partida de gauchos y en rededor de un fogón, confirma lo que se viene exponiendo: “Por una u otra razón, nadie había logrado dormir aquella noche en el campamento. Quizá fueseque estaban hambreados, pues volvían justamente de una expedición estérilemprendida con objeto de dar alcance á una partida de indios que se habían robado los caballos de una estancia en Napostá […]. Exaltación Medina, un hombre alto,
delgado, nervudo, azotaba con el látigo la pierna de su bota […]. Él y su amigo, Florencio Freites, el cual distraídamente se limpiaba ahora la dentadura con la punta de su largo cuchillo de mango de plata, eran gauchos de los que siempre montaban buenos caballos y llevaban buenos vestidos, por más que nunca se les había visto
trabajando, excepto en alguna herranza de ganado. Eran ambos badilleros, esto es, hombres de Bahía Blanca, y hablaban el araucano, habiendo estado prisioneros entre los infieles, por su desgracia, según decían ellos aunque no faltaba quienes juraran que si habían estado entre los indios, había sido como renegados y por razón de sus
crímenes” (Cunninghame Graham, 1914: 79 y siguientes).
1 Pronsato, Domingo (1954) “Luces de mi tierra” Primera Edición, Ba. Bca., Asociación Artistas del Sur de Bahía Blanca.
2 Cunninghame Graham, Roberto B. (1914) “El Río de la Plata” Traducción de Pérez Triana, Londres, Inglaterra, Establecimiento
tipográficos de Wertheimer, Lea y Cía.
3 Tschiffely, A. F. (1946) “Don Roberto. Vida y Obra de R. B. Cunninghame Graham – 1852 – 1936” - Cap. VI, versión castellana
de Julio E. Payró, Bs. As., Ed. Guillermo Kraft Ltda, pp. 117 a 127.
Mayo 2026: “Historial de las Peñas folklóricas bahienses”: Década del ‘40: las primeras en festejar el “Día de la Tradición”.
La celebración del ‘Día de la Tradición’ se institucionaliza en 1939 por Ley N° 4.756, con motivo del pedido que realizara a la Legislatura bonaerense la Agrupación ‘Bases’ de La Plata, para que se oficialice el honrar las tradiciones gauchas en la Provincia de Buenos Aires; acontecimiento que, posteriormente, se comenzó a difundir hacia otras provincias hasta que, en 1975, es declarada Fiesta Nacional (Ley N° 21.154/75).
Bahía Blanca no estuvo ajena a estos acontecimientos y hubo instituciones locales que, desde sus inicios, se encargaron de organizar y programar dichos festejos. Por aquella época entre las que primero se destacó fue el “Círculo Criollo Bahiense” (fundado en junio de 1918 como Centro Criollo “Gauchos de la Pampa” para luego modificarlo en julio del mismo año). En artículo publicado en La Nueva Provincia (Hemeroteca – Asociación Bernardino Rivadavia – Biblioteca Popular), del viernes 31 de octubre de 1947, pág. 6 – Sección: Notas de la Vida Social, se registran las actividades conmemorativas programadas para la fecha: “El ‘Día de la Tradición’ será celebrado por el Centro Criollo. Se hallan muy adelantados los preparativos del amplio programa a desarrollarse, en la fiesta que el 9 de noviembre próximo se realizará en el Parque de las Empresas Eléctricas, en Villa Rosas [hoy Parque Arturo Illia], organizada por las autoridades del Centro Criollo Bahiense, en adhesión al ‘Día de la Tradición’ que es celebrado el 10 de noviembre en todo el país. Se ha de ofrecer una serie de números folklóricos con la participación de destacadas figuras artísticas. Asimismo, se realizarán algunos números de equitación […]. La concurrencia será partícipe de un almuerzo a la criolla, para continuar por la tarde otros números, sin excluirse una reunión danzante, en cuya oportunidad será ejecutado el Pericón Nacional”.
Otra entidad bahiense de aquellos años, también comprometida con el ser cultural de identidad argentina, fue la Peña Folklórica “Samay Huasi” (del quechua: “casa de descanso”) del Club Argentino; la que, en su momento, podemos considerar como la primera, así denominada, Peña ‘folklórica’ de Bahía Blanca. Creada en agosto de 1948 y siendo integrante de su comisión el Dr. Luis Alfonso Darlan (reconocido folklorista, al que se le debe, en gran parte, la intensificación de las danzas folklóricas en nuestra ciudad). Pormenores de un festival de Peña folklórica es lo que describe la nota de La Nueva Provincia (Hemeroteca – Asociación Bernardino Rivadavia – Biblioteca Popular), del lunes 1° de noviembre de 1948, pág. 8 – Sección: Notas de la Vida Social: “Celebrará el Día de la Tradición la P. Samai Huasi. Una nota interesante, porque a su brillo social se unirá la presentación de diversas danzas nativas, habrá de constituir la fiesta, que la Peña Samai Huasi, ofrecerá, en celebración del Día de la Tradición. Un grupo numeroso de conocidas figuras del ambiente, tendrá a su cargo el programa de danzas, que bajo el título de ‘Las catorce provincias’, unirá los bailes característicos de diversas regiones de nuestro país, tales como la Huella, la cuequita, propia ésta de la quebrada de Humahuaca, el Triunfo, de nuestra provincia, o el Remedio, de la región central. Los bailarines, se presentarán adecuadamente vestidos con ropa característica para cada baile, detalle que dará sumo colorido y lucimiento al conjunto. La fiesta, que viene siendo preparada con marcada entusiasmo, destaca la actividad de ésta peña criolla, qué fundada recientemente, ha logrado el apoyo simpático y cordial de la sociedad bahiense. Las invitaciones para ésta reunión se han limitado a los socios del Club Argentino, los que pueden retirarse para sí y sus familiares, las correspondientes tarjetas en la cantina del club”.
De aquí que, ámbitos distintos de la comunidad bahiense para conmemorar y celebrar el “Día de la Tradición”, sin embargo, en ambos, el mismo sentido de pertenencia.
Abril 2026: De cara al bicentenario de Bahía Blanca: “Aquellos gauchos y mujeres, badilleros o bahieros, de la primer centuria”.
Por: Abel Martínez Ocampo.
De cara al bicentenario de Bahía Blanca: “Aquellos gauchos y mujeres,
badilleros o bahieros, de la primer centuria”.
“Primeros gauchos, mujeres y cautivos en la bahía Blanca”
Encaminados ya, con miras al Bicentenario de nuestra ciudad y con la tarea de
rescatar y resignificar “Aquellos gauchos y mujeres, badilleros o bahieros, de la primer
centuria”, daremos comienzo al origen y trascendencia de los mismos. Con motivo del
primero de ellos, en una oportunidad me preguntaron si ¿el guacho aún existía? y, en
otra, si ¿había gente gaucha en Bahía Blanca? Ante ambas interrogantes, y desde un
punto de vista personal, mi respuesta fue afirmativa, basadas éstas en razón de
vivencias signadas desde mi infancia por un entorno familiar, el de mi padre y un tío,
quienes fueron cultores de nuestras tradiciones gauchas, y, si bien no fui su mejor
alumno, el ser consciente de aquel legado, reforzar el mismo a través de la
investigación y análisis. De aquí que, a mi entender, aquellas preguntas se formularon
desconociendo la realidad histórica y socio-cultural del tema. La primera, entendible,
de quien la mentalidad política y literatura gauchesca, de fines del siglo XIX, han
logrado repercutir con lo de la “muerte del gaucho”, sin llegar a comprender que lo
gaucho es una forma de vida y que la misma encierra una cultura, que no comienza y
termina con lo anterior, sino que perdura a pesar de los cambios y que si bien, en
parte, lo fue aquello, en la actualidad nuestro hombre rural conserva los principios de
su esencia sujetos a los nuevos tiempos. La segunda… bueno, fue propuesta por
quien considera que lo gaucho solo reside en localidades próximas a la ciudad de
Buenos Aires, subestimando la presencia histórica de aquel en zonas más alejadas,
como la del suroeste bonaerense, en donde acontecimientos como la gesta del “7 de
marzo de 1827” en Carmen de Patagones, ya evidencian la residencia del gaucho en
nuestra región y que así lo testimoniará Alcides D’Orbigny, en su “Voyage dans
l'Amerique Méridionale”, al visitar el poblado en 1829.
En cuanto a nuestra Bahía Blanca, los primeros indicios del gaucho serán como
consecuencia del arribo de la expedición del Ing. Narciso Parchappe, en su “Viaje a
Bahía Blanca” (capítulo incluido por D’Orbigny) 1 , al que se deben añadir también el
de las primeras mujeres y cautivos. Al momento de su partida de Tandil, el 12 de
marzo de 1828, detalla que a su comitiva se le incorporan, entre otros, “[…] diez
mujeres, un baqueano o guía, acompañado de seis hombres […]. El baqueano que
nos conducía estaba, con ese carácter, a sueldo del gobierno: lo acompañaban
algunos holgazanes que […], abandonaron alegremente sus lugares de residencia,
para desafiar las incomodidades y privaciones de la vida errante. Esos aventureros
pertenecían a la clase de hombres que en el país reciben el nombre de gauchos,
gente vagabunda sin domicilio, que vive de lo común, dividiendo su vida entre el juego
y las tabernas y no alquilando sus servicios sino en el último extremo; verdadero tipo
de las costumbres agrestes y de carácter independiente de los habitantes de
provincias donde domina la vida pastoril.” (Parchappe, 1945: 593 y siguiente). Una vez
instalada la expedición en inmediaciones del arroyo Napostá, desde el 21 de marzo,
Parchappe observa, días después, el 1° de abril, que hacen lo mismo unos pueblos
originarios lugareños, encontrándose entre ellos varios cautivos: “[…] La noticia de
nuestra llegada a esos alrededores se difundió pronto entre las tribus errantes de las
inmediaciones; por eso vimos acampar a mucha de ellas sucesivamente arriba y
debajo de nosotros, a orillas del Napostá. Esos indios poseían numerosos niños y
mujeres de raza blanca, cautivos provenientes de invasiones anteriores al territorio de
los cristianos […]” (Parchappe, 1945: 606).
1Parchappe, Narciso (1945): “Viaje a Bahía Blanca”, D´Orbigny Alcides, Viaje a la América Meridional, Cap. XVI – Tomo II,
Buenos Aires, Ed. Futuro, pp. 583 – 638.
El Lenguaraz – 2026
De cara al bicentenario de Bahía Blanca: “Aquellos gauchos y mujeres, badilleros o bahieros, de la primer centuria” –
Año I– Mayo– N° 2.
He de aquí que, desde entonces, la presencia de aquellos se hará cada vez más
notoria en la historia bahiense y que, junto a testimonios posteriores, permitirán
certificar y evidenciar su localismo.





