Más de 400 chicos y chicas de 8 escuelas de verano participaron durante el mes de enero de talleres donde pusieron el mundo patas para arriba.
Porque cuando nos juntamos pasa eso:
hay más bochinche, más imaginación,
más ganas de inventar colores imposibles
y decidir si hoy llevamos pico, orejotas,
si salpicamos agua o nos cubrimos de brillantina.
Nos preguntamos por los animales que huyeron del fuego,
por quienes viven en el cielo,
por las palabras que quieren salir volando,
hacerse rima, hacerse canto.
Y así, jugando en serio, se armó la Gran comparsa.
🎭✨ ¡Que viva la Comparsa PLAPLA! ✨🎭




