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Escrito por

Maryta Berenguer 

 

¿Cómo te definís? 

Me defino desde varias aristas. Soy narradora oral – escénica y maestra de narradores. Obviamente narradora de cuentos, escritora, editora, capacitadora, docente y me formé en Literatura y en Teatro para poder no solamente vincularme con las Artes Escénicas sino también desde la Literatura. Me apasiona la Literatura, leo desde que tenía 5 años y es una necesidad para mí. 

 

¿Creés qué a los artistas se les tiene en cuenta a la hora de desarrollar nuevas políticas culturales en nuestro país?

Yo desde lo personal no puedo opinar porque soy absolutamente autónoma. Sin embargo hay una Asociación Argentina de

Actores, con la presidenta que es Alejandra Darín, a quien conozco bastante. Ellos están bastante comprometidos con la gente de Bahía. Yo no hablo de luchar pero si trabajan mucho para poder tener un espacio o un lugar. Hay buenos grupos de teatro, buenas muestras aunque no veo todo porque yo vivo un poco en Bahía y con un pie en Buenos Aires. 

 

¿Qué políticas culturales que se llevaron o llevan a cabo destacarías? ¿Qué nuevas políticas culturales creés que se deberían desarrollar? ¿Quiénes deberían participar en la definición de dichas políticas?

Yo diría que nuestro país es uno de los países donde más grupos de teatro y más teatros hay. Por mi trabajo he recorrido bastante otros lugares, podría decir sobre todo de habla hispana, y nadie va tanto al teatro como los argentinos. Hay una necesidad colectiva y hay una educación colectiva en el pueblo en general de asistir a los espectáculos teatrales y de acompañar a los actores. 

En cuánto a nuevas políticas por ahí apoyar un poco más desde lo económico porque, por lo general, los grupos de teatro son independientes y cuesta mucho porque las salas no son gratis. 

Desde mi opinión, tengo un hijo que vive en Buenos Aires y es productor y director de teatro. Les cuesta bastante poder solventarse porque además viven solamente de la entrada y además que con esa entrada tienen que hacer todo: pagar la sala, repartir la plata entre actores, productores y directores. Creo que las políticas culturales a nivel nacional deberían apoyar más estas gestiones.

Y deberían participar justamente los que forman parte como los actores, directores, productores y autores. 

 

¿Qué te parece la situación actual del arte?

En líneas generales en el país, y vuelvo un poco a lo anterior, está muy desarrollada la cultura. Hay muy buenos intelectuales, cuando yo he viajado es un orgullo decir que soy Argentina porque además como docente y especialista en Literatura Infantil y Juvenil también me llaman y colaboro con los proyectos de lectura de otros países. Tuve la suerte de asesorar por ejemplo en Perú, en las universidades de Tenerife, en Barcelona, me han publicado justamente editoriales de España, etc. Además decir soy Argentina siempre hay una sonrisa como de buen recibimiento.

 

Pensando en los últimos diez o veinte años, elija obras o muestras de otros artistas de Bahía que, a su criterio, son fuertemente significativas y cuente por qué.

 

Voy a hablar de algo que sé, entre lo que yo he hecho en mi vida profesional y personal en Bahía. Hace 33 años fundé la Biblioteca Popular Pajarita de Papel que fue la primera Biblioteca Popular especializada en Literatura Infantil y Juvenil que hubo en nuestro país. Nacimos organizando Congresos, Jornadas y durante 10 años la sostuvimos con la Cita Internacional de Narradores que vinieron de todo el mundo. 

La ciudad Bahía Blanca la conocen desde lugares remotos y eso me llena de orgullo como Argentina, como bahiense y como persona que represento a la ciudad. 

 

¿Qué dificultades encontrás trabajando en Bahía? ¿Qué beneficios? 

Las dificultades, que no diría que son dificultades, son que uno tiene un campo hasta ahí. Yo no puedo hablar desde mí, en este aspecto me siento muy reconocida sobre todo porque hace más de 40 años que hago radio. Soy conductora en este momento, hace 5 años, en Radio Universidad. Creo también que los límites es que es una ciudad importante, una de las más importantes dentro de la provincia, pero que también condiciona mucho a la persona que tiene una actividad que no solamente la puede desplegar en otros espacios. 

Yo desde hace 26 años doy clases en Buenos Aires con Sarah Bianchi, la gran titiritera. Fundamos la Escuela de Narración del Museo Argentino del Títere, del cual egresaron narradores de todo el país y nos han venido a visitar de todo el mundo. Ella me acompañó hasta su muerte. 

 

¿Con qué otros artistas estableciste relaciones? ¿en qué lugares? 

La verdad que con muchos a través de mi vida no solamente con narradores sino también con escritores, con directores de teatro, entre otros. He conocido, no podría enumerar, muchos y sigo vinculándome. Por ejemplo soy amiga de toda la vida de Pipo Pescador que desde hace muchos años se fue a vivir a Alemania. También de personas no tan conocidas pero sí con mucha gente.

 

¿Cuándo empezaste a interesarte por el arte?

Siempre desde chiquita. Yo me acuerdo que iba al Jardín de Infantes y ya quería hacer esto. Siempre me interesó la lectura, leo desde los 5 años y soy muy curiosa. Recuerdo de mi infancia siempre subida arriba de una silla recitando e inventando cuentos, y ahora que ya soy grande sigo haciendo lo mismo evidentemente esa es mi vocación. 

 

¿Cuándo decidiste dedicarte profesionalmente?

En principio me formé en Teatro, en Letras y di clases aquí en Bahía Blanca. He sido profesora de Teatro en escuelas pero desde mi carrera docente. Soy jubilada de la educación pública, me absorbió el Consejo General de Cultura y Educación, o sea que de mi carrera docente me convocaron para organizar un Congreso de Bibliotecarias Escolares por seis meses y me quedé 14 años. Viajé por toda la provincia, todas las semanas me iba en colectivo a La Plata y volvía. Además me llevo muy bien con las familias, con las infancias, con los docentes, tengo mucha empatía con la gente, amo profundamente mi trabajo y mi profesión que desde mi mirada es la única manera de poder hacerlo bien. Esta actividad sin pasión no se sostiene. 

 

¿Cuáles son tus influencias o referencias más directas? 

Como escritora yo leo permanentemente, obviamente por internet que puedo leer de todo el mundo, pero yo estoy muy influenciada por la vida y la obra de María Elena Walsh hasta en mi escritura tengo como un sello. 

Tuve el privilegio de conocerla, me encanta cómo escribe y cómo era ella. Una mujer absolutamente independiente, libre pensadora y yo también lo soy, no me gusta que me condicionen ni que me digan qué tengo que pensar. 

Luego me encanta Tolkien, por ejemplo, lo leí todo y cuando estuve en Inglaterra tuve el privilegio de conocerlo.

Otras de mis grandes maestras fue Syria Poletti, fui ahijada de ella, y María Rosa Finchelman que me han acompañado mucho cuando yo era muy joven. Quería evitar decir nombres porque me voy a olvidar de un montón. 

Personalmente, como autora y como escritora, a mí me gustan mucho las sagas y soy la autora del Viajero de los Tiempos. 

El personaje Juan arranca desde Bahía  Blanca para ir junto con el viajero que no tiene nombre, que ese personaje nació en una mezcla de un hombre que vivía en Monte Hermoso y de un personaje que me mostraron una foto en Villalonga. Allí hay mucho viento y este personaje se manejaba en un barril, pero el tipo se pegaba un mambo. Con todo eso en la cabeza, mi marido es matemático pero dibuja muy bien y le pedí dibujar un barril que adentro sea una máquina del espacio. 

Un amigo en Zaragoza (España) le gustó y lo publicó, después me traje los derechos para nuestro país y anduvo tan bien que nació el segundo que es un viaje patagónico. Más tarde salió el 3 que es un viaje interplanetario, hasta el cuarto que me dio la alegría de este Viajeros de los Tiempos. 

A los autores no nos pagan como los ilustradores, nos hacen liquidación de autor entonces me llevan liquidados 33 mil ejemplares. Gracias al Viajero y cómo se distribuye por una editorial de las más grandes en Literatura Infantil y Juvenil de nuestro país llega a los países de habla hispana como Colombia, Perú, República Dominicana y también se vende en Europa. 

Me ha dado muchas satisfacciones, en este momento debo de tener en vigencia unos 31 libros dando vueltas en venta de mi autoría. 

 

¿Cómo definirías tu obra? ¿sentís que ha habido algún tipo de evolución en tu obra?

En mi obra escrita recorro todos los géneros, recorro el género literario y hasta el dramático porque hay algunas obras que yo las he adaptado para teatro de títeres. 

Igualmente no me dedico tanto a eso porque no me da el tiempo pero si recorro todos los géneros. 

 

¿Próximo proyecto

Seguir sosteniendo lo que hago que no es poco y poder cumplir con mis compromisos de viaje. Yo viajo por todo el país, justamente voy a todas las ferias que me invitan. Voy como editora, como escritora, como narradora y como capacitadora. Todas las semanas de aquí hasta fin de año tengo viajes y a eso le sumo las clases que doy en el taller de Escritura Creativa por Zoom con otra compañera. 

Todo lo que hago es con la misma pasión y con salud, eso es lo único que pido. 

 

Dónde naciste, a qué escuela fuiste, a qué club, dónde vivís ahora (barrio)

Yo circunstancialmente no nací en Bahía, pero me crié y no conozco otro lugar que no sea Bahía. He representado a mi país con mi ciudad en todas partes y aquí formé mi familia. 

Fui a la Escuela Nacional 97 donde hice Jardín y Primaria. 

Después el Secundario cuando recién  arrancaba el Ciclo Básico. Por último estudié en el Instituto Juan XXIII donde también he sido docente en la carrera de Locución Nacional. También me formé en la Universidad Nacional del Sur. 

Viví la mayor parte de mi vida en la calle Portugal, a la primera cuadra, y veía el Teatro Municipal desde mi casa. Vivimos 33 años ahí y cuando la familia se fue achicando, porque los hijos se van, nos fuimos al Barrio Universitario. 

 

Ping pong

 

Un lugar: Bahía Blanca y Buenos Aires. 

Un libro: El Señor de los Anillos, la saga completa. 

Un cómic: El Eternauta. 

Una película: Me encanta Almodóvar y sus películas. 

Una canción: Me encantan Los Beatles, me quedo con Hey Jude. 

Un artista: se pone difícil la cosa. Me gusta mucho Alejandra Darín porque es la protagonista de la película Scalabrini Ortiz de la obra de teatro que dirige Sebastián Berenguer, mi hijo.

Un museo o centro artístico: Conozco varios museos, el de París, los museos de España son fantásticos, el museo de Arte de Buenos Aires, en Holanda estuve en el Museo de Van Gogh es precioso. 

Una obra de teatro: En este momento Scalabrini Ortiz, es preciosa y ojalá pueda traerla a Bahía. 

Un recuerdo: Tengo muchos recuerdos lindos, pero el que se me viene a la cabeza, además de mi familia, son los chicos cuando yo voy a las escuelas y que se amontonan como hormiguitas y me piden: “no te vayas Maryta, no te vayas”. Eso me produce una felicidad infinita y saber que no equivoqué el camino. 

Por Julián Etchande

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